En este artículo pretendo de una forma muy sintética, establecer una secuencia lógica para validar paso a paso tu proyecto.

Esta hoja de ruta tiene por objeto, reducir el riesgo y la incertidumbre a la hora de emprender, y hacerlo desde un prisma profesional con metodologías, herramientas y conocimientos de las diferentes áreas de negocio.

Nuestra recomendación antes de emprender es lanzar primero una mirada a nuestro interior, y ser conscientes, de que emprender requiere mucho esfuerzo, dedicación y una mentalidad rocosa.

Los miedos, las dudas y las inseguridades son parte del camino, pero con una buena disciplina de trabajo y con una validación de nuestras ideas de negocio en pequeñas dosis, podremos trabajar nuestra percepción emocional.

No todo son malas noticias, emprender tiene un componente muy gratificante, es una creación, un espacio propio donde construir y aunque requiera que salgamos de nuestro clima de confort, podemos disfrutar el camino y celebrar los pequeños éxitos.

Lo primero que debemos hacer, es definir nuestra motivación, el propósito de lo que queremos hacer y la visión o sueño que pretendemos alcanzar.

También, debemos redactar los valores que queremos representar, esos que son innegociables.

Buscar referentes también nos puede ayudar a visualizar donde queremos llegar, y conocer un camino que otros ya recorrieron.

2. Elabora un boceto de tu proyecto.

Lo primero que se viene a la mente de un emprendedor es elaborar un plan de negocio, lo cual no está del todo mal, pero dedicarle horas y horas a un complejo plan que tengamos que cambiar de arriba a abajo según vayamos dando pasos, no parece lo más lógico.

Por eso, te recomiendo elaborar un primer boceto, sencillo, sin gran literatura, donde puedas determinar los recursos que vas a necesitar, quienes son tus clientes y que solución les vas a aportar.

En este artículo, te muestro la herramienta que te recomiendo para trabajar tu idea.

3. Investiga a tus clientes objetivos.

Aquí empezamos a pintar el cuadro, el boceto nos ayudó a construir nuestra idea, pero ahora tenemos que profundizar mucho más.

Define cuáles son las necesidades de tus clientes, que es lo que buscan o han buscado, y qué demandan, y no solo lo referente al producto o servicio, sino a todo lo inherente del mismo.

Si fuéramos a un restaurante buscando platos de calidad, también pretenderemos que la atención sea de calidad con un trato cordial y agradable. Eso es lo que necesitamos, lo que buscamos y lo que demandamos.

4. Crea una propuesta mínima viable para tus clientes.

Lo primero que debemos hacer es echar un vistazo a como está el mercado, analizar a la competencia, qué ofrecen y cómo lo ofrecen.

Si desagregamos un producto o servicio en diferentes cualidades, podremos crear una propuesta de mejor calidad a la de nuestros competidores, o de mejor relación calidad-precio.

Además, debemos buscar siempre elementos innovadores, no solo de producto o servicio, si no en los canales de entrega y en como manejamos las relaciones con nuestros clientes.

5. Elabora un plan para comunicar tu propuesta inicial.

Ahora que ya conocemos a nuestro cliente, y hemos configurado un producto o servicio a su medida, tenemos que crear una imagen de marca para ofrecerlo, buscar los canales de promoción más adecuados y contar una historia que le haga desear el producto.

6. Mide y valida tu propuesta.

Para validar la propuesta, una vez hemos atraído a nuestros primeros clientes, debemos establecer cuáles van a ser las relaciones con él, tanto en la persuasión o venta de nuestro producto o servicio, como en la entrega.

La forma de mejorar nuestra propuesta más simple, es preguntando al cliente. A través de su feedback podremos trabajar sobre nuestro producto mínimo viable y mejorarlo para crear un producto validado, midiendo, aprendiendo y mejorando nuestras interacciones con clientes.

7. Crea vínculos a largo plazo con clientes.

Establace los mecanismos de fidelización y crea propuestas con más valor a la medida de sus necesidades.

Trabaja la reputación de tu negocio y crea la social proof o prueba social que consiga que tu propuesta se venda fácilmente.

Investiga nuevas líneas de negocio que puedas ofrecer a tus clientes a medio y largo plazo.

8. Define tus objetivos una vez validada tu propuesta

Haz una planificación de los recursos y actividades imprescindibles para continuar con tu actividad.

Construye un plan de comunicación para alcanzar más cuota de mercado con tu producto o servicio mejorado.

Establece objetivos a corto, medio y largo plazo de todas las áreas estratégicas de negocio para buscar la viabilidad en el tiempo.

9. Escala tu modelo de negocio

Una vez nos hemos asegurado que el producto se ajusta al mercado, podemos incrementar nuestra inversión para escalar nuestra propuesta.

Siempre debemos estar vigilantes de los nuevos estímulos o cambios de demanda de nuestros clientes, y establecer protocolos de mejora continua para conseguir tender hacia la excelencia.

Si además, tenemos optimizados los procesos de captación y venta de clientes, ya podemos establecer un modelo de escalabilidad vertical o horizontal para nuestro modelo.

Conclusiones

En conclusión, el primer paso para emprender es saber gestionar las emociones para emprender desde una posición equilibrada, racional y consciente.

Si hemos trabajado lo anterior, antes de invertir grandes cantidades de recursos debemos realizar un trabajo o investigación previa, y no crecer hasta que hayamos ajustado nuestra propuesta al mercado.

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